lunes, 16 de julio de 2018

ACTIVIDAD DE APRENDIZAJE 2. CCOSTOS INTANGIBLES DEL CRIMEN





ALUMNO: ERICK CHRISTOPHER BERNAL PONCE
MATRICULAS: 79046
GRUPO: CV11
MATERIA: PROBLEMAS CRIMINOLOGICOS ACTUALES
DOCENTE ASESOR: MTRO. GAMALIEL MARTINEZ PEREZ
ACTIVIDAD DE APRENDIZAJE 2. COSTOS INTANGIBLES DEL CRIMEN
PLAYAS DE ROSARITO, B.C., MÉXICO A 12 DE JULIO DE 2018





Introducción

            La criminalidad en nuestra realidad social tiene un alto impacto tanto social como económico, toda vez que no solamente se trata de la comisión de hechos delictuosos cometidos en contra de las personas en lo individual, sino que la afectación llega a las familias y terceras personas, inclusive a la sociedad, la cual tiene que sopesar pérdidas humanas pero también económicas que desestabilizan el sistema económico y social, haciendo a su vez vulnerable a personas que tienen que soportar además de la afectación a sus bienes jurídicos el estigma social entre otras situaciones lamentables, pero a nivel gubernamental produce gastos producidos para la prevención o respuesta de la criminalidad o bien como consecuencia directa de tales delitos.
            Por otra parte, podemos clasificar los costos socio-económicos, en diversos grupos como costos sociales, así tenemos costos directos e indirectos, los multifactores sociales, los multifactores económicos y los costos tangibles e intangibles, dentro de esta última clase tenemos una gran afectación que muchas veces no puede ser reparada por ciertos y obvios motivos, por lo tanto, en el presente trabajo veremos el impacto que tiene el crimen en la esfera jurídica, pero también emotiva y afectiva de los particulares y el sector privado.










            Existen diversas afectaciones a los bienes jurídicos de los particulares y que dejan un costo social pero también económico, dentro de los costos tenemos aquellos que son tangibles como las pérdidas económicas, gastos públicos, privados, etc., que son reflejados y medibles, aunque al momento de pretender lograr un estudio estadístico práctica sobre la delincuencia y su relación con la economía del país se tengan ciertos problemas que se podrían resumir en los siguiente: de información, de medición y de percepción, de la primera podemos decir que solo tenemos dos fuentes de información.
González Esteban, L. A. (2010) menciona: “…las dos fuentes principales de estadísticas sobre delincuencia son los reportes policiales y las encuestas de victimización, y ninguna de ellas está exenta de problemas6). P. 5 lectura 3
Respecto del segundo problema podemos observar que la cuestión radica en el hecho de que no se puede confiar en las estadísticas oficiales toda vez que en muchas ocasiones no integran la llamada “cifra negra”, que por lo regular comprende delitos que se originan dentro del núcleo familiar como la violencia intrafamiliar, el maltrato infantil, que es opaco a los ojos de la sociedad.
González Andrade, S. (2014) menciona: “…De hecho, en delitos que no se denuncian ni se inicia averiguación previa, la “cifra negra” o subregistro y ocul-tamiento es 92 por ciento de los delitos….” P. 35
 No obstante lo anterior, el Estado y el gobierno para poder determinar de manera cuantitativa y cualitativa el fenómeno de la delincuencia y su representación económica se vale de instituciones, así para el conocimiento de las cuestiones educativas se consulta a la SEP, para cuestiones fiscales a la SHCP, y cuestiones de seguridad pública y nacional al SSP, por mencionar algunas.
 Pero enfocándonos a los costos intangibles también llamados “invisibles”, estos comprenden una serie de situaciones que en ciertas ocasiones es imposible medir pues son cuestiones abstractas, como el sufrimiento que padece una familia que ha perdido a un ser querido asesinado, la angustia y desesperación que provoca a las familias el secuestro de sus seres queridos ante la incertidumbre de que se vuelvan a encontrar con vida, también incluye en su caso el valor por rescate que se encuentra dentro de los costos indirectos no pronosticados, y que en algunos casos este delito produce daños físicos y mentales igualmente no solo para el afectado directo o víctima sino para terceros (familia), los traumas sobre todo de menores al ser objeto de violación, la impotencia ante las pérdidas humanas, y en general situaciones que en un principio no pueden percibirse o medirse y algunas son irremediables.
Simplemente la tasa de homicidios en una región deja un alto costo para la sociedad en cuestión económica.
González Esteban, L. A. (2010) menciona: “…Como veremos en el apartado siguiente, existe una correlación directa entre una mayor intensidad de la tasa de homicidios y unos mayores costos de la violencia estimados como porcentaje del Producto Interior Bruto (PIB)…” P. 7
            Y es que el homicidio implica un valor humano irreparable para la sociedad, la pérdida de productividad, la ausencia de la esencia humana.
BID. (1998) señala: “Aunque no hay consenso al respecto, el homicidio representa el resultado más ruin de los actos violentos.” P. 9
Además es importante considerar las clasificaciones de delitos para los efectos de la manera, de los cuales distinguimos dos: los delitos de fuero común y los de fuero federal, dentro de los primeros, además de los ya mencionados tenemos las amenazas y el estupro, donde las primeras producen un efecto intimidatorio e incapacitante más los gastos que se generen como consecuencia del delito, y en el segundo de los casos observamos el daño psicosexual de menores de 14 años.
 Luego, existen otros delitos que representan un costo en el aspecto económico, como por ejemplo: el robo que es uno de los delitos más comunes que representa un alto costo para los particulares, no solamente perder valores sino también otras cosas que pudieran generarse si aún se conservaran tales objetos, la extorsión es otro delito frecuente, en el cual muchos siguen cayendo, ya sea por ignorancia o inexperiencia al entregar valores por supuestos “rescates” o bien para obtener cierta cantidad de dinero que resulta en estafa, luego, una modalidad de robo también muy común es el robo de vehículo, las lesiones provocan también un alto costo que el propio agresor debe pagar y cuyo monto dependerá del tipo de lesión que en algunos casos suelen dejar cicatrices que afectan el autoestima y confianza de la víctima, también existe un costo para las empresas a causa de la criminalidad en cuanto a su inversión económica pero también a su reputación, perdida de la productividad, etc.
Así, todos estos delitos representan gastos a consecuencia del delito, cuyo monto puede ser medible, sin embargo hay también gastos por prevención del delito, asimismo aquellos como respuesta al delito, entre estos encontramos la policía, los tribunales, las cárceles, los abogados, los peritos, y dentro del área penal los gastos originados a causa de la investigación, el proceso, y en su caso la aplicación de condenas, la readaptación social, etc., aunque en este espacio nos enfocaremos en los costos intangibles ya mencionados.
            No obstante, que los costos intangibles son difíciles de calcular, existen métodos para ello, así si hablamos de una lesión o traumatismo que desencadene en la muerte se multiplicará el Producto Interno Bruto por el número de días que restan de vida a tal persona.
González Esteban, L. A. (2010) afirma:
En lo referente al capital humano, se identifican dos formas fundamentales a través de las cuales éste puede verse resentido: muerte prematura del individuo o tiempo que deben emplear las victimas en recomponerse física y psicológicamente por haber sufrido un episodio violento1. P. 9
            A experiencia personal, los costos intangibles al ser víctima de un delito son en primer lugar la  frustración y rabia que se siente en el caso particular el ser víctima de robos, pero más la impotencia y decepción de que las autoridades correspondientes poco o nada hacen para realizar una investigación amplia en donde se respeten los procedimientos de la investigación y la cadena de custodia para poder aportar elementos significativos, primero para la identificación de los responsables del delito, y en segundo para determinar su grado de responsabilidad o participación, después, varios familiares han sido víctimas, uno de asalto a mano armada, y otro de fraude en la compraventa de una cadena presuntamente de oro en su momento, pero hay cosas más lamentables como aquellos costos que generan delitos que no son observados por la sociedad, sino que se cometen en ámbitos un tanto más privados como en el caso de la violencia intrafamiliar u otros delitos como abusos sexuales o hasta violación, y nos referimos a una cifra negra, toda vez que en un ámbito de autoritarismo, hostilidad e impotencia no se tiene el valor de denunciar tales actos, ya que la sociedad los “normaliza”, y por otra parte las autoridades (policía, jueces y hasta peritos) han adquirido mala fama y genera un ambiente de desconfianza en la ciudadanía, o bien porque se tiene miedo a represalias (no solo por parte de los delincuentes o su familia).
            Afortunadamente el combate al delito es uno de los asuntos primordiales del gobierno como asunto de seguridad nacional, junto con la Educación y, contemplado dentro del proyecto de presupuesto de egresos de la federación cuya iniciativa corresponde al Poder Ejecutivo a través de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, para enviar a través de una serie de pasos al Congreso de la Unión para que dentro de otras cuestiones como la aprobación de la Ley de Ingresos pueda aprobarse el Presupuesto de Egresos de la Federación que contempla los objetivos y distribución de las llamadas “arcas de la nación” destinado a diversos aspectos de la vida social.
            Entonces, vemos como unos costos generan otros, es decir los costos por seguridad pública y nacional generan innecesarios costos por salud, pero también de cierta manera impulsa a la necesidad de inversión en la educación.
            Finalmente, a nivel local, el costo económico que produce el delito, es la perdida de la inversión, del turismo, etc., lo que vemos reflejado en el “Producto Estatal Bruto”, y a decir se contempla que la situación económica de una entidad federativa muchas veces está relacionada con la de otras, después, a nivel nacional los costos se ven reflejados en el Producto Interior Bruto, como se decía especialmente en cuanto a la tasa de homicidios, y a nivel internacional, los costos se pueden considerar en relación a la deuda externa, y en materia penal para la reparación tanto del daño como del llamado daño moral podemos considerar el presupuesto de egresos de la Federación de acuerdo a su correspondiente proporción que le es asignada en tal materia.
a) ¿Qué hace la población y el sector privado para mejorar su seguridad a partir del tipo de violencia que se vive en el entorno en el que se encuentra?
R=  Para responder a este cuestionamiento podemos hacer uso de términos como el de “espacio defendible”, en el cual los propios habitantes de un territorio, movidos por el sentido de pertenencia e identidad se hacen cargo de la seguridad de su propia área habitada en conjunto con su vecindario, a través de medidas de seguridad como el alumbrado público, las reglas del “toque de queda”, vigilancia por turnos, y específicamente pretenden obtener un control en la imagen de su área, crear un ambiente de confianza y paz, etc.
            Luego, estos gastos podrían establecerse dentro de los considerados para la prevención del delito, como lo son la obtención de alarmas, monitoreo, tecnologías de seguridad, la contratación de vigilantes, guardias, especialmente por parte de las empresas, quienes además contratan asesoría y capacitación y adiestramiento, lo que genera otros costos, finalmente tenemos los costos en respuesta del delito que son técnicamente los gastos generados una vez ocurrido el delito para hacerle frente.

b) ¿De qué manera éstas acciones se vuelven en costos intangibles derivados del delito?
R=   Los delitos cometidos dañan o afectan bienes jurídicos valiosos de las víctimas como afectados directos, pero también pueden dañar o afectar a terceros, quizás no de manera material o de una forma monetaria pero si perceptiva, por ejemplo, el delito de homicidio afecta en la falta de percepción de dinero para la víctima y su familia,  a la víctima le afecta en el sentido de que dejará de percibir los ingresos para su familia en su caso.



LINK:    https://estudio-delincuente.blogspot.com/










Conclusión.

En suma, podemos observar que la comisión de delitos no solamente genera gastos por prevención, consecuencias y respuesta al delito, sino que provoca costos intangibles, entendiendo estos últimos como se puede apreciar aquellos que no pueden ser valorados en cantidad, aunque esto relativo, toda vez que si pueden estimarse los costos tanto económico como sociales, determinando cuales son los gastos que deberán corresponder de acuerdo al Presupuesto de Egresos de la Federación que se destina para tal efecto, ahora bien, existen costos que son difíciles de medir, esto muchas veces por falta de información, o porque la información es alterada o no refleja la realidad social, o bien no se tiene acceso a tal información que nos permita determinar los costos reales a causa de la comisión de delitos, esto muy probablemente para ponderar el “daño moral” que en muchas ocasiones se suele dar acompañando a los daños materiales efectuados especialmente al cometerse delitos como el secuestro, el homicidio o la extorsión, que ciertamente genera costos sociales en materia de salud, seguridad pública, y sobre todo económica y financiera.













REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:

González Andrade, S. (2014). Criminalidad y crecimiento económico regional en México. Frontera Norte, (Pp.75-111).
González Esteban, L. A. (2010). Costes y determinantes del crimen en América Latina. XIV Encuentro de Americanistas Españoles. Santiago de Compostela, España: HAL Archives-Ouvertes. (Pp. 2831 -2848)
BID. (1998). Análisis de la magnitud y costos de la violencia en la Ciudad de México. Washington: Banco Interamericano de Desarrollo
Jaitman, L. (2015). Los costos del Crimen y la Violencia en el bienestar en América Latina y el Caribe. Washington: Banco Interamericano de Desarrollo.(Pp. 37-65)
SHCP. Presupuesto de Egresos de la Federación. Proyecto 2016. Secretaría de Hacienda y Crédito Público (Texto completo)


viernes, 10 de noviembre de 2017

FORO 2: ESTUDIO DEL DELINCUENTE SU TIPOLOGÍA EN MÉXICO




ALUMNOS: 
ERICK C. BERNAL PONCE y LUISA FERNANDA BORGES GOMEZ
MATRICULAS: 79046/
GRUPO: CV11
MATERIA: DELINCUENCIA
DOCENTE ASESOR: MTRO. GAMALIEL MARTINEZ PEREZ
FORO 2: ESTUDIO DEL DELINCUENTE SU TIPOLOGÍA EN MÉXICO
JOJUTLA/PLAYAS DE ROSARITO, BAJA CALIFORNIA, MÉXICO A 10 DE NOVIEMBRE DE 2017


Introducción.

La figura del delincuente ha sido bastamente discutida, se le ha denominado de varias maneras, criminal, agente, sujeto activo, inclusive desviado, y el Derecho Penal se ha dado a la tarea de denominar desde su respectiva óptica al delincuente, y con sus concepciones jurídicas ha acordado en conceptualizarlo como aquella persona que comete un delito contemplado en la Ley penal, y si éste último es definida por el Derecho Penal como toda acción u omisión que infrinja dicha ley, el delincuente viene a concebirse como aquel agente que ejecuta tales actos ya sea de manera culposa, dolosa o preterintencional, además establece una clasificación legal de delincuentes, por otro lado, la Criminología, ciencia que ha brindado grandes aportes al Derecho Penal en el estudio del fenómeno de la delincuencia, se ha dedicado a estudiar al hombre delincuente comprendiendo y entendiendo su comportamiento como un ser humano biopsicosocial en el que intervienen múltiples aspectos a los que ha denominado factores endógenos y exógenos de la criminalidad.

Después, vemos la importancia de considerar las distintas clasificaciones del delincuente, desde diversos enfoques y puntos de vista, pues es necesario identificar el problema antes de combatirlo, y conocerlo de una manera integral conociendo sus varios  aspectos y factores (sociales, políticos, psicológicos), etc., por lo tanto a partir de ciertas cuestiones como las motivaciones, la complejidad en su estructura y organización, los estudios científicos, etc., se crean clasificaciones delincuenciales cuya consideración es importante para el estudio integral del delincuente, no solamente como aquel infractor de la Ley, y que hasta cierto punto se ha comprendido como regulador de un Estado y sociedad, sino también visto como un enfermo social que necesita ser tratado precisamente por el Estado pero también por apoyado por una sociedad que realmente pretenda un mejor futuro y que no simplemente ignore el problema, sino que provea esfuerzos para solucionarlo.




El delincuente y su tipología.

La figura del delincuente ha sido bastamente discutida, se le ha denominado de varias maneras, criminal, agente, sujeto activo, inclusive desviado, y el Derecho Penal se ha dado a la tarea de denominar desde su respectiva óptica al delincuente, y con sus concepciones jurídicas ha acordado en conceptualizarlo como aquella persona que comete un delito contemplado en la Ley penal, y si éste último es definida por el Derecho Penal como toda acción u omisión que infrinja dicha ley, el delincuente viene a concebirse como aquel agente que ejecuta tales actos ya sea de manera culposa, dolosa o preterintencional, además establece una clasificación legal de delincuentes, por otro lado, la Criminología, ciencia que ha brindado grandes aportes al Derecho Penal en el estudio del fenómeno de la delincuencia, se ha dedicado a estudiar al hombre delincuente comprendiendo y entendiendo su comportamiento como un ser humano biopsicosocial en el que intervienen múltiples aspectos a los que ha denominado factores endógenos y exógenos de la criminalidad.
Entendemos generalmente al delincuente como la persona física que lleva a cabo la conducta delictiva. Al delincuente, también se le llama agente o criminal, independientemente de su edad, sexo o nacionalidad. Ha sido llamado de diversas formas, así criminal, agente, sujeto activo, o desviado, son algunos nombres que se le ha puesto al infractor de la ley, pero el concepto de delincuente va más allá de esa noción, si los vemos desde la óptica jurídica un delincuente es aquella persona, exclusivamente persona física, que mediante actos u omisiones realizadas de manera dolosa o culposa infringe las leyes penales, encuadrando su conducta a un tipo penal específico y que por violar los bienes jurídicos tutelados por el Derecho Penal y atentar contra los valores más preciados aparentemente de una sociedad merece una sanción aplicada por el Estado.

Sin embargo, no es la única clasificación que se le puede dar;

Concepto Criminológico del delincuente: un sujeto que no solamente puede desarrollar una acción sancionada por el derecho penal, sino que tiene una noción más amplia, es decir, que tiene un problema psicológico, psíquico una razón para delinquir. Para la criminología no importa la figura, todos tienen un elemento físico y psicológico, una determinación para llegar a cometer ese delito.

Se dice que una persona es un delincuente pues cometió un delito, o sea, un acto antijurídico que el Derecho o sistema legal de un Estado califica como tal, y sanciona con una pena.

Concepto Jurídico del delincuente: Autor de una infracción, es decir, de cualquier acto previsto y castigado por la ley penal y que puede ser objeto de una investigación en este campo. En un concepto general, delincuente es la persona que ha cometido un delito.

Para que exista delito se requiere que el Código Penal respectivo haya descrito la conducta punible y que el hecho cometido se ajuste exactamente a la figura legal. La ley ya debe estar dictada al momento de cometerse el acto antijurídico, pues las leyes penales no se aplican a hechos cometidos antes de su vigencia (son retroactivas). Además, se necesita para que se configure la calidad de delincuente, que haya una sentencia que lo condene como tal, luego de un debido proceso, pues antes de la sentencia el procesado goza de la garantía de su presunción de inocencia.

Sánchez, L. (2015). Afirma:

“…En cuanto hace a la escuela positivista esta define al delincuente es un sujeto anormal o enfermo distinto a los normales, en virtud de que es defectuoso psicológicamente de forma temporal o permanentemente y las causas por las cuales delinque son consecuencia de la deficiencia de su personalidad o de algún trastorno psíquico, por ello comete el delito….La escuela positivista parte de los factores endógenos y exógenos por lo que el hombre está predispuesto a cometer un delito, por lo que la sociedad está determinada a su defensa…”  P. 2.


NATURALEZA JURIDICA DEL DELINCUENTE, SUS CARACTERISTICAS Y LA TIPOLOGIA DELINCUENCIAL EN MEXICO.

            Se ha concebido al delincuente como aquella personas que viola la Ley y daña a individuos y a la sociedad en sus bienes jurídicos como la vida, integridad física, psicológica, libertades, patrimonio, etc., pero también como un agente regulador del Derecho, que mediante su actuar permite encaminar esfuerzos por ajustar, adicionar o modificar la normas jurídicas de un Estado encargado de proteger a su sociedad mediante la creación de medidas y acciones que procuren su combate, además, para el Derecho Penal, el delincuente es simplemente la persona física que no solamente trasgrede la Ley, sino que es responsable de una conducta delictiva por su capacidad para comprender el significado del hecho y que por lo tanto el Estado se encarga de castigar.

Clasificación de los delincuentes en México.
Concepto del delincuente según el Código penal.

Nuestro código penal desarrolló a través de su parte general diversos aspectos del delincuente, sin llegar a tratarlo directamente. Existen disposiciones que se refieren al delincuente desde un punto de vista objetivo: hablan de autor, coautor, partícipe, instigador, etc., y otras disposiciones desde el punto de vista subjetivo, considerándolo ya como persona y atendiendo a su peligrosidad.

En México existen dos tipos de delincuentes, los comunes y los de la delincuencia organizada.
La delincuencia organizada es la actividad delictiva de un grupo estructurado de tres o más personas que exista durante cierto tiempo y que actúe concertadamente con el propósito de cometer uno o más delitos graves o delitos tipificados, con miras a obtener, directa o indirectamente, un beneficio económico, político u otro beneficio de orden material.

Delincuencia común son los tipos de delincuentes cuya forma de ser en sociedad no concibe en su rutina el respeto de los parámetros que fija la ley, los actos o la conducta delictiva es concebida como un medio que sirve para lograr la consecución de bienes materiales, especies y dinero que de otra manera o bajo el amparo de las normas que dicta la ley, serían imposibles de lograr o conseguir.

Ahora, en México podemos distinguir algunos tipos delincuenciales:
En primer lugar; podemos considerar una de las primeras clasificaciones elaboradas y que hasta la fecha ha sido tomada en cuenta en el estudio criminal, es decir la clasificación que elaboró Cesar Lombroso desde la óptica de la Antropología, así entonces tenemos:
·         Delincuente nato. Es aquel individuo que debido a su morfología se pretendía un agresor natural de las leyes, caracterizado por su permitividad, frialdad, instintos criminales.
·         Delincuente loco. Es aquel que tiene disfunciones mentales y lo lleva a un impulso delictivo.
·         Delincuente loco moral. Sus características son parecidas al del delincuente nato, pero suelen distinguirse por su inteligencia, justificar sus conductas, tener vicios, entre otras características.
·         Epiléptico: Se trata de un delincuente que tiene problemas neurótico-cerebrales que lo hacen actuar impulsivamente.
·         Pasional. No presente problemas de adaptación a su medio social, sin embargo, pueden cometer delitos por arranques e impulsos de carácter afectivo.
·         Ocasional. Es aquel que comete el delito cuando se dan las circunstancias y las condiciones y medio apropiado, contempla también al delincuente habitual.
Por su parte Garófalo y Bertillón no solo aceptan la clasificación de Lombroso, sino que contemplan cuestiones como el sexo, la edad, el estado civil y la ocupación como elementos que influyen en la conducta del individuo.

Según la complejidad de su forma de organización y estructura puede ser:
·         Eventual o accidental (bandas delincuenciales): se trata de individuos que se reúnen para delinquir, sus miembros no tienen una permanencia, no tiene gran influencia, no hay jerarquías ni reglas de conducta, muchos de sus delitos no requieren preparación ni planificación.
·         Convencional (delincuencia organizada): porque sus miembros convienen en asociarse para fines delictivos por lo general para la obtención de un lucro, los integrantes tienen permanencia, se organizan de forma jerarquizada, tienen códigos, por lo regular tienen el apoyo y protección del gobierno o de algunas autoridades, suelen cometer delitos graves.
·         Evolucionada (de corte mafioso): suelen tener bajo su control varias regiones, son imparables, crean sociedades o asociaciones para cumplir sus propósitos, se relacionan con la “alta” sociedad, sus castigos son severos y ejemplares, sus operaciones les dejan grandes ganancias, tienen bajo su servicio profesionales (abogados, médicos, funcionario público).
En nuestro País las clasificaciones más usadas es la de delitos menores o comunes y delitos de alto impacto, puesto que los delitos menores hacen referencia a aquellos que se consideran Del Fuero común”, son tratados de manera local y generalmente sus consecuencias son individuales o de forma directa. Mientras que los delitos de alto impacto tienen afectaciones sociales como por ejemplo la delincuencia organizada.

No existe un solo tipo de delito ni un solo tipo de delincuente, es por eso que en nuestro país la justicia es causal, es decir atiende al caso en específico, ya que ningún delincuente actúa igual que otro, ni los delitos se ejecutan de la misma manera. A mi parecer resulta muy irreverente tratar de hablar de una sola clasificación, creo que lo mejor que podemos hacer es hablar de una clasificación ecléctica o complementaria, en la que según el caso podamos unir una con otra.

La tipología en la que más énfasis se hace es la de Ronald Lin Ching Céspedes, que establece la clasificación partiendo de la personalidad del delincuente:

·         Por falta de disciplina social. No tienen tendencia criminal pero no se adaptan a las normas sociales ni jurídicas por sus impulsos, actuaciones e intereses, pueden cometer delitos de manera dolosa o culposa, sus delitos son cometidos por falta de diligencia en el servicio a la sociedad, ej. los cometidos por órganos administrativos, políticos, o por falta de control personal, ej. hechos de tránsito.
·         De profesión y aversión al trabajo. Son inconstantes en el trabajo, despistados, entre sus antecedentes tenemos que tuvieron irregularidades en sus cursos escolares, precocidad sexual, cometían hurtos pequeños, presentan un sentimiento de inferioridad, quieren llamar la atención mediante acciones temerarias, ej. carteristas, secuestradores, ladrones de tiendas, etc.
·         Contra la propiedad por drogodependencia. Cometen delito por una situación de dependencia a sustancias nocivas, debido a que la adicción a estas sustancias les ha impulsado a querer conseguir aquellas sin importar los medios, y dado a que tal condición de drogodependencia los hace carentes de recursos económicos tienden a cometer delitos como el robo para seguir consumiendo drogas.
·         Contra la propiedad por falta de resistencia a factores criminógenos. Son aquellos que, si bien tienen condiciones de vida normales, debido a su vida en zonas criminógenas no pueden resistir al deseo de acrecentar su patrimonio, cometen por lo general delitos de carácter patrimonial.
·         Por agresividad. Predomina lo biológico, son irritables y explosivos ante cualquier estímulo físico o psicológico, carentes de afectividad, tienen una excitabilidad neuro cerebral amplia.
·         Por instintos primitivos. Se refiere a aquellas personas que por trastornos psicóticos o deficiencias en la personalidad cometen delitos. Se dividen en delincuentes de corto circuito y los irritables-explosivos. Dentro de este tipo tenemos al neurótico, psicópata, histérico.
·         Por falta de dominio en su sexualidad. Personas que tienen la necesidad descontrolada de placer sexual, pero de manera sádica y con violencia, suelen tener baja autoestima, suelen consumir sustancias adictivas (alcohol y drogas). Incestuosos, violadores, zoofilicos, pedófilos, sadomasoquistas, entre otros engloban este tipo de delincuentes.
·         Por crisis temporal. Son aquellos que pasan por un momento difícil y no logran encontrar otra forma de solución que por medio del delito. Ej. los ladrones cuando roban debido a una crisis económica insuperable.
·         Por convicción. Son conscientes de sus actos, dolosamente quieren y aceptar la conducta. Ej. terroristas, ex policías que torturan, delitos cometidos por políticos.
·         Por violencia doméstica. Aquellos que atentan contra sus propios familiares, los denigran, humillan, golpean, etc., son controladores, tienen baja autoestima, agresivos, por lo regular sufrieron de maltrato por sus padres y repiten ese patrón de conducta.

En nuestro país contamos con algunas clasificaciones sustentadas en diversos criterios

Según la frecuencia con que cometen delitos:

A)   Habituales: Aquellos que hacen del delito su modus vivendi, ya sea cometiendo en diversas ocasiones el mismo delito o variando la naturaleza de estos
B)   Ocasionales: Se trata de aquellas personas que realizan delitos pocas veces, o que la comisión de estos atiende a delitos culposos.

De hecho:

1.- De acción: Realiza actos que sabe que están tipificados y penados por una ley
2.- De omisión: Quien a sabiendas de que debe realizar un deber de acción o cuidado, elige no hacerlo y con ello comete un delito.

Por la forma en que son investigados:

a)    Delincuente común
b)    Delincuente de alto impacto
c)    Delitos de tránsito
Esta clasificación atiende a la forma en que están divididos los departamentos en el Ministerio Público.

Por la intención:

1. Dolosos: Se tiene el deseo de realizar el acto delincuencial.
2. Culposos: Quien por acción u omisión no intencional causa un daño.

Vivimos en un contexto de violencia que continúa generando un profundo proceso de malestar social. Los lentos avances que se han conseguido en la disminución de la incidencia delictiva no alcanzan todavía para recuperar la confianza de la ciudadanía, mientras que siguen pendientes la implementación del Sistema Nacional Anticorrupción, así como el proceso integral de armonización legislativa federal y local en materia de transparencia y gobierno abierto.

Características y clasificación del delincuente en México.

Delincuente Ocasional.
Es el infractor normal, que actúa por influjo del ambiente pervertido, por tentación pasajera, por el aliciente de una impunidad que le parece segura, por motivo sentimental o impulso colérico. El primario no se estima peligroso, pero ha de verse en él la posibilidad de que evolucione hacia el tipo de delincuente habitual.

Delincuente Habitual.
El que comete con extraordinaria frecuencia, por perdida de todo sentido moral, subordinado a la oportunidad, una o varias especies de delitos, se caracteriza más concretamente por la multirreincidencia; aunque quepa juzgar por vez primera a un delincuente habitual, que haya conservado largo tiempo la impunidad.

Delincuente Juvenil:
Es la denominación general que reciben aquellos delitos que son perpetrados exclusivamente por individuos que no han alcanzado la mayoría de edad, generalmente establecida en los 18 años.
Es importante resaltar que la clasificación del delincuente surge por primera vez con Cesare Lombroso; este es un ejemplo de cómo a través del tiempo se van construyendo diversas tipologías que van a partir de las características del delincuente, como son:

Delincuente Nato.
Cesare Lombroso y la teoría del criminal nato. No es bueno juzgar por las apariencias, pero hay personas que a primera vista nos parecen peligrosas. En el siglo XIX, el científico Cesare Lombroso desarrolló una teoría que define a posibles delincuentes por algunos de sus rasgos físicos.

Delincuente Loco Moral.
Según Lombroso es el estado Psicopatológico que impide o perturba la normal valoración de la conducta desde el punto de vista moral, pero dejando subsistente la capacidad cognoscitiva y volitiva.

Delincuente Epiléptico
Individuo que sufre de epilepsia y comete a causa de esta enfermedad un delito, generalmente comenten delitos violentos, una de las características de estos delincuentes es que siempre utilizan armas blancas para cometer delitos violentos.

El Delincuente Loco.
El delito en éstos no es más que un episodio en su anomalía mental, es considerado criminalmente inimputable. En esta clase de delincuentes se considera, al alcohólico y al histérico. Además, Lombroso hace una diferencia entre los delincuentes locos y los locos delincuentes, siendo los locos delincuentes los enfermos dementes, sin capacidad de entender o de querer, que cometen algún crimen sin saber lo que hacen, en cambio el delincuente loco es el sujeto que ha cometido un delito y después enloquece en prisión.

Delincuente Pasional
Para Lombroso un delincuente pasional no puede ser un delincuente loco, tampoco tiene aspectos atávicos, ni epilepsia, ni locura moral, por lo tanto, tiene que ser un sujeto con otras características.
También se hace mención de esta clasificación de delincuencias, en virtud de que va conforme a la función de mayor o menor grado de complejidad organizativa y estructural, básicamente podríamos distinguir tres tipos de organizaciones: eventuales o accidentales, convencionales y evolucionadas.

1.    Eventuales o Accidentales: Embrión de una organización criminal (bandas o asociaciones)
2.    Convencionales: Grupos organizados – delincuencia organizada
3.    Evolucionadas: Mafias en el caso de México Carteles

Por otro lado, si bien existen diversas clasificaciones del delincuente, se pueden considerar a la clasificación esbozada por Cesar Lombroso como una de las de mayor uso en la práctica criminológica, pues es universal y permite conocer varios aspectos de la criminalidad, aunque su teoría del criminal nato basado en rasgos morfológicos ha quedado obsoleta pues en la práctica se ha visto que los delincuentes pueden tener rasgos físicos distintos.
Otra clasificación que es muy útil en la actualidad es aquella en la que interviene la Psicología Criminal, que pudiera ser una sino la más completa de las clasificaciones y que de una manera más razonable nos permitirá conocer y estudiar no solo los tipos de delincuentes, sino sus características, personalidad, y los factores criminógenos que lo llevan a cometer delitos.

GRAFICA DEL TIPO DE DELINCUENTES MAS COMUNES EN MEXICO

La siguiente gráfica representa los tres tipos de delito más frecuentes en cada una de las entidades federativas de nuestro país:

Entidad
Tipo de delito más frecuente
Aguascaliente
Robo parcial de vehículo
Baja California
Extorsión
Baja California Sur
Fraude
Campeche
Extorsión
Coahuila
Robo o asalto en la calle o en el transporte público
Colima
Extorsión
Chiapas
Extorsión
Chihuahua
Extorsión
Distrito Federal
Robo o asalto en la calle o en el transporte público
Durango
Extorsión
Guanajuato
Robo o asalto en la calle o en el transporte público
Guerrero
Extorsión
Hidalgo
Extorsión
Jalisco
Extorsión
Edo. de México
Robo o asalto en la calle o en el transporte público
Michoacán
Extorsión
Morelos
Extorsión
Nayarit
Extorsión
Nuevo León
Robo o asalto en la calle o en el transporte público
Oaxaca
Amenazas
Puebla
Extorsión
Querétaro
Extorsión
Quintana Roo
Extorsión
San Luís Potosí
Extorsión
Sinaloa
Extorsión
Sonora
Robo en forma distinta a las anteriores
Tabasco
Robo o asalto en la calle o en el transporte público
Tamaulipas
Extorsión
Tlaxcala
Extorsión
Veracruz
Extorsión
Yucatán
Extorsión
Zacatecas
Extorsión

De lo anterior podemos observar que los delitos más comunes en nuestro país son el robo y la extorsión, y haciendo una clasificación en relación a la tipología del delincuente estudiada, podemos interpretar los datos en el sentido de que lo que abundarían son los delincuentes según la clasificación de Seeling podrían ser el delincuentes contra la propiedad por escasa resistencia a los estímulos criminógenos, también podría ser drogodependencia, pues se suelen cometer muchos delitos como el robo por la “necesidad de obtener recursos”, o bien dentro de esa misma clasificación se encuentran los delincuentes de profesión o por aversión al trabajo, también podría hablarse de delincuentes habituales u ocasionales desde un enfoque policial que suelen cometer esta clase de delitos, así como los delincuentes profesionales, semi-profesionales e infractores por única vez, asimismo encontramos como delito también muy común la extorsión que lo suelen cometer los miembros de la delincuencia organizada (delincuencia convencional), por lo que esta forma de asociación delincuencial está tomando relevancia, sin embargo los delincuentes comunes siguen imperando y siendo el temor de la sociedad en México.

La siguiente gráfica representa la tasa de concentración de delitos por tipo de delito y distribución de los delitos ocurridos por tipo de delito del año 2015:


            De lo anterior podemos observar que los delitos más comunes son el robo o asalto de bienes o dinero,  la extorsión, y el fraude, le siguen delitos como el robo de mercancía en tránsito, daños a instalaciones, maquinaria o equipo, robo total o parcial de vehículo y por último otros delitos que comprenden la cifra negra, el robo en formas diversas de las mencionadas, los delitos informáticos, el secuestro, y otros tipos de delitos distintos a los anteriores, lo anterior comprende la totalidad de delitos más comunes en el año 2015 en México.
            Por lo tanto podemos observar delincuentes de diversas tipologías como los delincuentes contra la propiedad de la clasificación de Seeling (ya sea por drogodependencia o falta de capacidad de resistencia a estímulos criminógenos) o bien delincuentes por crisis temporal que los orillan al robo,  también vemos la extorsión, actividad delictiva comúnmente cometida por los delincuentes convencionales (delincuencia organizada), luego, el fraude cometido también por delincuentes con poca capacidad de resistencia a estímulos criminógenos, nuevamente observamos los ladrones movidos por diversas causas, también vemos delincuentes que causan daños a propiedad ajena como delito contra el patrimonio, después aparecen otra vez los ladrones, finalmente nos encontramos delitos como el secuestro que suele ser cometido por delincuentes de profesión y con aversión al trabajo.

Fuente:

INEGI. (s/f). Incidencia delictiva. Recuperado de http://www.beta.inegi.org.mx/temas/incidencia/


            La gráfica anterior refleja la tasa de concentración de delitos por tipo de delito y distribución de los delitos ocurridos por tipo de delito, de la cual podemos observar que los delitos más comunes son el robo o asalto de bienes o dinero,  la extorsión, y el fraude, le siguen delitos como el robo de mercancía en tránsito, daños a instalaciones, maquinaria o equipo, robo total o parcial de vehículo y por último otros delitos que comprenden la cifra negra, el robo en formas diversas de las mencionadas, los delitos informáticos, el secuestro, y otros tipos de delitos distintos a los anteriores, lo anterior comprende la totalidad de delitos más comunes en el año 2015 en México.

            Por lo tanto podemos observar delincuentes de diversas tipologías como los delincuentes contra la propiedad de la clasificación de Seeling (ya sea por drogodependencia o falta de capacidad de resistencia a estímulos criminógenos) o bien delincuentes por crisis temporal que los orilla al robo,  también vemos la extorsión, actividad delictiva comúnmente cometida por los delincuentes convencionales (delincuencia organizada), luego, el fraude cometido también por delincuentes con poca capacidad de resistencia a estímulos criminógenos, nuevamente observamos los ladrones movidos por diversas causas, también vemos delincuentes que causan daños a propiedad ajena como delito contra el patrimonio, después aparecen otra vez los ladrones, finalmente nos encontramos delitos como el secuestro que suele ser cometido por delincuentes de profesión y con aversión al trabajo.


Critica.
Si bien las clasificaciones que se le han realizado al delincuente nos ayudan a obtener un mejor entendimiento sobre el mismo, esto no quiere decir que no sean necesarias algunas modificaciones considerables a las mismas. Pues todos los delitos evolucionan junto con el individuo y la sociedad misma.
Uno de los más grandes problemas en México es precisamente el hecho de pasar por alto las generalidades de las tipologías ya establecidas.
Por último, cabe mencionar que conocer el concepto de delincuente nos permitirá identificar al sujeto que será estudiado por la Criminología para efectos de prevención y tratamiento del delincuente visto como un enfermo social que requiere de un estudio integral y clínico, además es importante considerar las clasificación del delincuente, puesto que nos permitirá conocer las características, el “modus operandi”, y los factores endógenos y exógenos que orientan a una persona a convertirse en delincuente.


CONCLUSION.

         En suma, el estudio del delincuente debe ser integral, conociendo sus múltiples factores, motivaciones, y medios que lo llevan a delinquir en uno u otro sentido, por lo que en primer debemos conocer el concepto de delincuente considerándolo no solamente como aquel que comete una conducta delictiva, o que transgrede las leyes penales, sino como un ser biopsicosocial que por ciertos factores personales y sociales termina transgrediendo la Ley, pero que más que represión requiere una reeducación, pues ciertamente se ha concebido al delincuente como un enfermo social que requiere de un diagnóstico, pronóstico y tratamiento para su reinserción social, aunque muchas veces se ha considerado una situación normal dentro de una sociedad.
El delito entendido de forma genérica como: un acto voluntario contrario a una norma de tipo penal, forma parte consustancial con el género humano. (Álvarez, A. 2012. P. 2).
Por otra parte, su clasificación es indispensable para conocer el conjunto de características y formas de actuación para que se le pueda dar un tratamiento especial en razón de sus condiciones particulares, por último, pudimos apreciar de manera gráfica y medible la situación actual en relación a los tipos de criminales más incidentes que requerirán un análisis y estudio integral.






BIBLIOGRAFIA:


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