ALUMNO: ERICK CHRISTOPHER
BERNAL PONCE
MATRICULAS: 79046
GRUPO: CV11
MATERIA: PROBLEMAS
CRIMINOLOGICOS ACTUALES
DOCENTE ASESOR: MTRO.
GAMALIEL MARTINEZ PEREZ
ACTIVIDAD DE APRENDIZAJE 2. COSTOS INTANGIBLES
DEL CRIMEN
PLAYAS DE ROSARITO, B.C.,
MÉXICO A 12 DE JULIO DE 2018
Introducción
La criminalidad en nuestra realidad social tiene un alto
impacto tanto social como económico, toda vez que no solamente se trata de la
comisión de hechos delictuosos cometidos en contra de las personas en lo
individual, sino que la afectación llega a las familias y terceras personas,
inclusive a la sociedad, la cual tiene que sopesar pérdidas humanas pero
también económicas que desestabilizan el sistema económico y social, haciendo a
su vez vulnerable a personas que tienen que soportar además de la afectación a
sus bienes jurídicos el estigma social entre otras situaciones lamentables,
pero a nivel gubernamental produce gastos producidos para la prevención o
respuesta de la criminalidad o bien como consecuencia directa de tales delitos.
Por otra parte, podemos clasificar los costos
socio-económicos, en diversos grupos como costos sociales, así tenemos costos
directos e indirectos, los multifactores sociales, los multifactores económicos
y los costos tangibles e intangibles, dentro de esta última clase tenemos una
gran afectación que muchas veces no puede ser reparada por ciertos y obvios
motivos, por lo tanto, en el presente trabajo veremos el impacto que tiene el
crimen en la esfera jurídica, pero también emotiva y afectiva de los
particulares y el sector privado.
Existen
diversas afectaciones a los bienes jurídicos de los particulares y que dejan un
costo social pero también económico, dentro de los costos tenemos aquellos que
son tangibles como las pérdidas económicas, gastos públicos, privados, etc., que
son reflejados y medibles, aunque al momento de pretender lograr un estudio
estadístico práctica sobre la delincuencia y su relación con la economía del
país se tengan ciertos problemas que se podrían resumir en los siguiente: de
información, de medición y de percepción, de la primera podemos decir que solo
tenemos dos fuentes de información.
González Esteban, L. A.
(2010) menciona: “…las dos fuentes principales de estadísticas sobre
delincuencia son los reportes policiales y las encuestas de victimización, y
ninguna de ellas está exenta de problemas6). P. 5 lectura 3
Respecto del segundo
problema podemos observar que la cuestión radica en el hecho de que no se puede
confiar en las estadísticas oficiales toda vez que en muchas ocasiones no
integran la llamada “cifra negra”, que por lo regular comprende delitos que se
originan dentro del núcleo familiar como la violencia intrafamiliar, el
maltrato infantil, que es opaco a los ojos de la sociedad.
González Andrade, S. (2014)
menciona: “…De hecho, en delitos que no se denuncian ni se inicia averiguación
previa, la “cifra negra” o subregistro y ocul-tamiento es 92 por ciento de los
delitos….” P. 35
No obstante lo anterior, el Estado y el
gobierno para poder determinar de manera cuantitativa y cualitativa el fenómeno
de la delincuencia y su representación económica se vale de instituciones, así
para el conocimiento de las cuestiones educativas se consulta a la SEP, para cuestiones
fiscales a la SHCP, y cuestiones de seguridad pública y nacional al SSP, por
mencionar algunas.
Pero enfocándonos a los costos intangibles
también llamados “invisibles”, estos comprenden una serie de situaciones que en
ciertas ocasiones es imposible medir pues son cuestiones abstractas, como el
sufrimiento que padece una familia que ha perdido a un ser querido asesinado,
la angustia y desesperación que provoca a las familias el secuestro de sus
seres queridos ante la incertidumbre de que se vuelvan a encontrar con vida,
también incluye en su caso el valor por rescate que se encuentra dentro de los
costos indirectos no pronosticados, y que en algunos casos este delito produce
daños físicos y mentales igualmente no solo para el afectado directo o víctima
sino para terceros (familia), los traumas sobre todo de menores al ser objeto
de violación, la impotencia ante las pérdidas humanas, y en general situaciones
que en un principio no pueden percibirse o medirse y algunas son irremediables.
Simplemente la tasa de
homicidios en una región deja un alto costo para la sociedad en cuestión
económica.
González Esteban, L. A.
(2010) menciona: “…Como veremos en el apartado siguiente, existe una
correlación directa entre una mayor intensidad de la tasa de homicidios y unos
mayores costos de la violencia estimados como porcentaje del Producto Interior
Bruto (PIB)…” P. 7
Y
es que el homicidio implica un valor humano irreparable para la sociedad, la
pérdida de productividad, la ausencia de la esencia humana.
BID. (1998) señala: “Aunque
no hay consenso al respecto, el homicidio representa el resultado más ruin de
los actos violentos.” P. 9
Además es importante
considerar las clasificaciones de delitos para los efectos de la manera, de los
cuales distinguimos dos: los delitos de fuero común y los de fuero federal,
dentro de los primeros, además de los ya mencionados tenemos las amenazas y el
estupro, donde las primeras producen un efecto intimidatorio e incapacitante
más los gastos que se generen como consecuencia del delito, y en el segundo de
los casos observamos el daño psicosexual de menores de 14 años.
Luego, existen otros delitos que representan
un costo en el aspecto económico, como por ejemplo: el robo que es uno de los
delitos más comunes que representa un alto costo para los particulares, no
solamente perder valores sino también otras cosas que pudieran generarse si aún
se conservaran tales objetos, la extorsión es otro delito frecuente, en el cual
muchos siguen cayendo, ya sea por ignorancia o inexperiencia al entregar valores
por supuestos “rescates” o bien para obtener cierta cantidad de dinero que
resulta en estafa, luego, una modalidad de robo también muy común es el robo de
vehículo, las lesiones provocan también un alto costo que el propio agresor debe
pagar y cuyo monto dependerá del tipo de lesión que en algunos casos suelen
dejar cicatrices que afectan el autoestima y confianza de la víctima, también
existe un costo para las empresas a causa de la criminalidad en cuanto a su
inversión económica pero también a su reputación, perdida de la productividad,
etc.
Así, todos estos delitos
representan gastos a consecuencia del delito, cuyo monto puede ser medible, sin
embargo hay también gastos por prevención del delito, asimismo aquellos como
respuesta al delito, entre estos encontramos la policía, los tribunales, las
cárceles, los abogados, los peritos, y dentro del área penal los gastos
originados a causa de la investigación, el proceso, y en su caso la aplicación
de condenas, la readaptación social, etc., aunque en este espacio nos
enfocaremos en los costos intangibles ya mencionados.
No
obstante, que los costos intangibles son difíciles de calcular, existen métodos
para ello, así si hablamos de una lesión o traumatismo que desencadene en la
muerte se multiplicará el Producto Interno Bruto por el número de días que
restan de vida a tal persona.
González Esteban, L. A.
(2010) afirma:
En lo referente al capital
humano, se identifican dos formas fundamentales a través de las cuales éste
puede verse resentido: muerte prematura del individuo o tiempo que deben
emplear las victimas en recomponerse física y psicológicamente por haber
sufrido un episodio violento1. P. 9
A
experiencia personal, los costos intangibles al ser víctima de un delito son en
primer lugar la frustración y rabia que
se siente en el caso particular el ser víctima de robos, pero más la impotencia
y decepción de que las autoridades correspondientes poco o nada hacen para
realizar una investigación amplia en donde se respeten los procedimientos de la
investigación y la cadena de custodia para poder aportar elementos
significativos, primero para la identificación de los responsables del delito,
y en segundo para determinar su grado de responsabilidad o participación,
después, varios familiares han sido víctimas, uno de asalto a mano armada, y
otro de fraude en la compraventa de una cadena presuntamente de oro en su
momento, pero hay cosas más lamentables como aquellos costos que generan
delitos que no son observados por la sociedad, sino que se cometen en ámbitos
un tanto más privados como en el caso de la violencia intrafamiliar u otros
delitos como abusos sexuales o hasta violación, y nos referimos a una cifra
negra, toda vez que en un ámbito de autoritarismo, hostilidad e impotencia no
se tiene el valor de denunciar tales actos, ya que la sociedad los “normaliza”,
y por otra parte las autoridades (policía, jueces y hasta peritos) han
adquirido mala fama y genera un ambiente de desconfianza en la ciudadanía, o
bien porque se tiene miedo a represalias (no solo por parte de los delincuentes
o su familia).
Afortunadamente
el combate al delito es uno de los asuntos primordiales del gobierno como
asunto de seguridad nacional, junto con la Educación y, contemplado dentro del
proyecto de presupuesto de egresos de la federación cuya iniciativa corresponde
al Poder Ejecutivo a través de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público,
para enviar a través de una serie de pasos al Congreso de la Unión para que
dentro de otras cuestiones como la aprobación de la Ley de Ingresos pueda
aprobarse el Presupuesto de Egresos de la Federación que contempla los
objetivos y distribución de las llamadas “arcas de la nación” destinado a
diversos aspectos de la vida social.
Entonces,
vemos como unos costos generan otros, es decir los costos por seguridad pública
y nacional generan innecesarios costos por salud, pero también de cierta manera
impulsa a la necesidad de inversión en la educación.
Finalmente,
a nivel local, el costo económico que produce el delito, es la perdida de la
inversión, del turismo, etc., lo que vemos reflejado en el “Producto Estatal
Bruto”, y a decir se contempla que la situación económica de una entidad
federativa muchas veces está relacionada con la de otras, después, a nivel
nacional los costos se ven reflejados en el Producto Interior Bruto, como se
decía especialmente en cuanto a la tasa de homicidios, y a nivel internacional,
los costos se pueden considerar en relación a la deuda externa, y en materia
penal para la reparación tanto del daño como del llamado daño moral podemos
considerar el presupuesto de egresos de la Federación de acuerdo a su
correspondiente proporción que le es asignada en tal materia.
a) ¿Qué hace la población y el sector
privado para mejorar su seguridad a partir del tipo de violencia que se vive en
el entorno en el que se encuentra?
R=
Para responder a este cuestionamiento podemos hacer uso de términos como
el de “espacio defendible”, en el cual los propios habitantes de un territorio,
movidos por el sentido de pertenencia e identidad se hacen cargo de la
seguridad de su propia área habitada en conjunto con su vecindario, a través de
medidas de seguridad como el alumbrado público, las reglas del “toque de queda”,
vigilancia por turnos, y específicamente pretenden obtener un control en la
imagen de su área, crear un ambiente de confianza y paz, etc.
Luego,
estos gastos podrían establecerse dentro de los considerados para la prevención
del delito, como lo son la obtención de alarmas, monitoreo, tecnologías de
seguridad, la contratación de vigilantes, guardias, especialmente por parte de
las empresas, quienes además contratan asesoría y capacitación y
adiestramiento, lo que genera otros costos, finalmente tenemos los costos en
respuesta del delito que son técnicamente los gastos generados una vez ocurrido
el delito para hacerle frente.
b) ¿De qué manera éstas acciones se
vuelven en costos intangibles derivados del delito?
R=
Los delitos cometidos dañan o
afectan bienes jurídicos valiosos de las víctimas como afectados directos, pero
también pueden dañar o afectar a terceros, quizás no de manera material o de
una forma monetaria pero si perceptiva, por ejemplo, el delito de homicidio
afecta en la falta de percepción de dinero para la víctima y su familia, a la víctima le afecta en el sentido de que
dejará de percibir los ingresos para su familia en su caso.
LINK:
https://estudio-delincuente.blogspot.com/
Conclusión.
En suma, podemos observar
que la comisión de delitos no solamente genera gastos por prevención, consecuencias
y respuesta al delito, sino que provoca costos intangibles, entendiendo estos
últimos como se puede apreciar aquellos que no pueden ser valorados en
cantidad, aunque esto relativo, toda vez que si pueden estimarse los costos
tanto económico como sociales, determinando cuales son los gastos que deberán
corresponder de acuerdo al Presupuesto de Egresos de la Federación que se
destina para tal efecto, ahora bien, existen costos que son difíciles de medir,
esto muchas veces por falta de información, o porque la información es alterada
o no refleja la realidad social, o bien no se tiene acceso a tal información
que nos permita determinar los costos reales a causa de la comisión de delitos,
esto muy probablemente para ponderar el “daño moral” que en muchas ocasiones se
suele dar acompañando a los daños materiales efectuados especialmente al
cometerse delitos como el secuestro, el homicidio o la extorsión, que
ciertamente genera costos sociales en materia de salud, seguridad pública, y
sobre todo económica y financiera.
REFERENCIAS
BIBLIOGRAFICAS:
González
Andrade, S. (2014). Criminalidad y crecimiento económico regional en México.
Frontera Norte, (Pp.75-111).
González
Esteban, L. A. (2010). Costes y determinantes del crimen en América Latina. XIV
Encuentro de Americanistas Españoles. Santiago de Compostela, España: HAL
Archives-Ouvertes. (Pp. 2831 -2848)
BID.
(1998). Análisis de la magnitud y costos de la violencia en la Ciudad de
México. Washington: Banco Interamericano de Desarrollo
Jaitman,
L. (2015). Los costos del Crimen y la Violencia en el bienestar en América
Latina y el Caribe. Washington: Banco Interamericano de Desarrollo.(Pp. 37-65)
SHCP.
Presupuesto de Egresos de la Federación. Proyecto 2016. Secretaría de Hacienda
y Crédito Público (Texto completo)


